Daniel Atán

Mi nombre es Daniel Atán Romar y, como habréis averiguado, esta es una pequeña biografía sobre la persona que escribe sobre cochecitos muy rápidos en efe.uno, y lo cierto es que en muy pocos sitios más.

Mi camino hasta esta página web ha sido muy breve y, hasta hace muy poco, el único lugar en el que podríais haberme leído era en mi antiguo blog, formulanodemo, un proyecto chiquitito o, mejor dicho, un lugar donde desfogar mi pasión por la escritura y, a su vez, por la Fórmula 1. Internet es ese lugar donde puedes abrir tu pequeño blog, un diminuto santuario entre miles de millones donde puedes venir a soltar tus textos mientras piensas «Oh, qué bien escribo, esto es lo mío», y yo me aventuré a ello hasta que me brindaron la oportunidad de dar el salto a la web donde ahora leéis este texto, la cual me permitió pisar un circuito como acreditado por primera vez en mi vida.

Mi primer Gran Premio fue Mónaco 2004, como diría la canción de Caillou, “con casi cuatro añitos”. Evidentemente no fui consciente de que esa fue mi primera experiencia con la categoría hasta más adelante, pero lo cierto es que desde ese punto comencé a verme más y más atraído por esas balas de colores vivos que hacían ruido por la tele. La cosa creció y, con el tiempo, terminé atrapado, no solo por la creciente afición a cierto piloto asturiano, sino por la Fórmula 1 en general. Primero un mundial, luego dos, un subcampeonato… los años pasaron pero, personalmente, tardaría más tiempo en comenzar a ver los entresijos de este deporte con los ojos de alguien que lo siente más allá de lo pasional.

Quizás por eso o por lo otro, me fijé la carrera de Periodismo como objetivo, pero la vida me guió hasta el ciclo superior de Realización que todavía curso, aprendiendo (o intentándolo) todo lo posible para, quien sabe, intentar dar el salto a algo mayor algún día.

Mi punto de vista no es el de un profesional, ni el de un periodista o un sabio, sino el de un adolescente que disfruta con las carreras de todo tipo y que, hasta hace no mucho, no era consciente de ello. Me gusta acercar esta pasión a las personas de la forma más natural posible, sin complicaciones, de “tú a tú”, y ese será mi camino, sea a donde sea que me lleve. ¿Me acompañáis en este viaje?